Tensión en la Margen Sur: Vecinos toman la Delegación de Gobierno por falta de gas
Reclaman por el recorte de subsidios y las trabas para acceder al gas envasado ante el frío.
RIO GRANDESOCIEDAD


Crece el conflicto por el gas: dirigentes barriales tomaron la Delegación de Gobierno en Río Grande
La tensión social por la reducción de subsidios al gas en Río Grande sumó un nuevo capítulo luego de que dirigentes barriales y vecinos de la Margen Sur decidieran tomar la Delegación de Gobierno provincial en reclamo de respuestas concretas sobre el acceso al gas envasado.
La protesta comenzó esta semana y se mantiene en el edificio ubicado sobre avenida San Martín, donde los manifestantes exigen la restitución de beneficios para la compra de gas y avances en las obras de conexión domiciliaria prometidas por el Gobierno provincial.
Según expresaron los vecinos, el subsidio que anteriormente permitía acceder a nueve cargas de gas envasado fue reducido a solo cuatro, una cantidad que consideran insuficiente para afrontar las necesidades básicas durante el invierno fueguino. Además, denunciaron que muchas familias deben comprar tubos de gas a precio completo, con costos que rondan los 35 mil pesos por unidad.
El reclamo también apunta al incumplimiento de obras anunciadas para ampliar la red de gas domiciliario en distintos barrios de la Margen Sur. Los manifestantes sostienen que numerosas conexiones prometidas quedaron paralizadas o nunca comenzaron, agravando la situación de cientos de familias que dependen exclusivamente del gas envasado.
Desde el Ejecutivo provincial, el secretario de Representación Política, Federico Giménez, indicó que el gobernador Gustavo Melella no se encontraba en la ciudad y que podría recibir a los vecinos en los próximos días. Sin embargo, los manifestantes ratificaron que continuarán con la toma hasta obtener una respuesta directa y soluciones concretas.
La situación expone el creciente malestar social en sectores que dependen de subsidios energéticos para calefaccionarse en una provincia donde las bajas temperaturas convierten al acceso al gas en una necesidad esencial más que en un servicio complementario.
